Dra. Claudia Juncos. MP 22619 ME 7891/12099
Dr. José H. Ochoa. MP 12147 ME 3352/9596
DIAGNUS
Una de las anomalías más frecuentes en el riñón del neonato es la dilatación de la pelvis renal en grado moderado (Pielectasia) o grado severo (Hidronefrosis).
No todos los casos de Pielectasia detectados antes del parto son clínicamente significativos, correspondiendo muchos de ellos a dilataciones transitorias o fisiológicas que ocurren en el feto durante el embarazo, como por ejemplo por un exceso de producción de orina, asociado a un hipoperistaltismo pieloureteral o un reflujo transitorio fetal.
Varios estudios han evaluado el umbral diagnóstico de la hidronefrosis fetal asociado con anomalías renales persistentes. La dilatación leve de la pelvis renal, también llamada pielectasia, es definida como un diámetro antero posterior de la pelvis (DAPP) entre 4 y 9 mm, y en la mayoría de los casos no tiene impacto en el desarrollo renal neonatal.
En general, cuando el diámetro anteroposterior de la pelvis es igual o mayor a 10 mm se asocia con un incremento del riesgo de anomalías congénitas significativas del riñón y el tracto urinario. Fetos con pelvis mayores de 15mm durante el tercer trimestre tienen el mayor riesgo para patología renal en el período postnatal.
Cuando se identifica hidronefrosis en un riñón, es importante determinar la existencia y característica del riñón contralateral, si éste es de aspecto normal, la supervivencia basada en la anomalía genitourinaria no está afectada. Por el contrario, la hidronefrosis bilateral es motivo de mayor preocupación, estando indicada la meticulosa evaluación del resto del tracto genitourinario y del volumen del líquido amniótico.
Si la hidronefrosis es detectada será necesaria la evaluación ecográfica de los siguientes parámetros:
- Severidad de la hidronefrosis.
- Compromiso unilateral vs bilateral.
- Presencia de dilatación calicial.
- Dilatación de uréter.
- Adelgazamiento del parénquima renal, lo cual indica injuria o alteración del desarrollo de la corteza renal.
- Anormalidades de la vejiga, como engrosamiento de la pared o trabeculaciones.
- Oligohidramnios relacionado con empeoramiento de la función renal por disminución de la producción de la orina fetal.
El objetivo del manejo postnatal en niños con hidronefrosis antenatal es identificar aquéllos con anomalías congénitas significativas del riñón y del tracto urinario y al mismo tiempo evitar estudios innecesarios en pacientes con pielectasia clínicamente insignificante o fisiológica. El estudio postnatal tiene como finalidad confirmar la presencia de la dilatación, determinar su etiología, demostrar la presencia o no de un proceso obstructivo y descartar la presencia de Reflujo Vesicoureteral. La evaluación incluye examen físico y el uso de estudios radiológicos. La ecografía renal nos permite confirmar la presencia o no de la dilatación prenatal y la presencia de otras anomalías renales asociadas. En caso de hidronefrosis prenatales bilaterales graves o dilataciones graves en riñón único, se requiere evaluación en las primeras 24 a 48 hs de vida por la mayor probabilidad de patología significante. Si la dilatación es leve el control ecográfico deberá realizarse entre el 7 y 8 día de la vida. Si el control es normal, se puede repetir una ecografía a los 3 meses de vida. La presencia de 2 exámenes ecográficos normales postnatales raramente coexisten con hallazgos anormales en la uretrocistografía miccional. En tales casos no se recomiendan estudios invasivos.