Impacto emocional ante una anomalía fetal

Lic. Karina Molina Ferreyra
Servicio de Psicología. Diagnus

El embarazo es un acontecimiento significativo que plantea una serie de cambios en las expectativas, proyectos y metas a corto y largo plazo, que repercuten en casi todas las áreas de la vida. La presencia de una anomalía durante el embarazo, intensifica la ansiedad de la futura mamá y de su pareja, ya que se requiere una serie de procedimientos médicos dirigidos tanto a la detección como vigilancia y control más rigurosos. Por otra parte, al someterse a técnicas de diagnóstico prenatal, surgen sentimientos de temor hacia el diagnóstico, pronóstico y dudas en relación a la capacidad para ejercer los roles materno y paterno. Por otra parte, están los factores externos tales como la situación económica, las redes de apoyo (familiar y social) y la dinámica en la relación de pareja que incrementan los niveles de estrés.

Al diagnosticarse una anomalía fetal, los futuros padres atravesarán un estado de duelo, como consecuencia de la vivencia de diferentes pérdidas en torno al embarazo. Dicho duelo, se asemeja y es de la misma intensidad al manifestado por cualquier persona que sufre la pérdida de un ser querido.

Esta dura realidad, hace necesaria la asistencia de un psicoterapeuta, que ayude no solo a bajar los niveles de ansiedad recuperar el equilibrio emocional si no para poder afrontar y resolver la problemática propia del diagnóstico.

 

 

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